El inicio de las campañas políticas ha sido sumamente complejo, dado que la nueva normalidad nos ha afectado, y ha hecho que sea muy controvertido el proceso de elección de los próximos gobernantes designados por la ciudadanía.

En este caso ha sido complicado como nunca, porque antes tradicionalmente bajo el esquema priísta no había mucho problema. En los 71 años consecutivos que gobernó dicho instituto político para enero o febrero ya estaba resuelvo el panorama político cuando había elecciones, el precandidato a gobernador, o a alcalde, ya estaba cocinado desde noviembre, diciembre, puesto que en la designación ya estaba definido en el mes de enero.

Así que ya solo había que hacer un simulacro de precampaña porque ya todo estaba repartido. La oposición ni se molestaba por luchar por los puestos de elección popular, sabiendo que el Sistema Político Mexicano ya tenía asignados los mecanismos, y seria todo resuelto al interior del partido gobernante en ese entonces.

Existieron curiosas excepciones, a sabiendas que no quedarían en algún puesto de representación popular, en 1997 un altercado violento entre Jorge Domínguez y José Luis Ontiveros por una diputación en el PRD.  Desde luego que el ganador de esta disputa quedó muy lejos de alcanzar al puntero de la contienda en ese entonces.

En la actualidad la situación es diferente, debido que ya hay competencia, no se sabe quién ganará. Aunque hay fuertes contendientes por parte de MORENA y menos del PAN, los otros partidos están muy rezagados.

EL MOVIMIENTO CIUDADANO, PRI, PRD, PARTIDO REDES SOCIALES, el PES, FUERZA POR MÉXICO, estos últimos si no participan en coaliciones no tienen posibilidades de alcanzar puestos de elección popular. Digamos que la contienda está entre MORENA y el PAN, este último con una posible coalición con el PRI y el PRD, y el MC en tercer lugar, los demás serán candidaturas testimoniales.

Además de la pandemia, hay otros factores que han retrasado y hecho conflictivos los procesos electorales, como es el caso de MORENA, que ha sufrido las consecuencias de no tener un estructura institucional.

Este partido ha tenido que recurrir a la desafortunada forma de elección de dirigentes por medio de encuestas que no tienen claridad en su realización, y  que a todos han dejado con dudas e inconformidad, porque quien gane la encuesta dirá que es un método adecuado y justo, porque se aplica supuestamente a los ciudadanos, pero quien pierde, no acepta el resultado por carecer de claridad en la metodología, y sobre todo, confiabilidad, acusarán que hubo manipulación de los dirigentes para legitimar decisiones tomadas previamente por lo que si a esto le sumamos que luego de los resultados, a los ganadores se les abren expedientes y por  acusaciones de diversos delitos, buscando como una segunda opción tumbar sus nominaciones, como fue el caso de Guerrero, o dándose la renuncia a Morena de la precandidata perdedora como fue el caso en Colima.

El método de selección en este partido ha sido muy controvertido y amenaza en propiciar un debilitamiento tal que pone en peligro los posibles resultados positivos en la elección.

En el caso de los contendientes del PAN, el   proceso es más claro, las reglas están establecidas. Sin embargo, al existir la nómina secreta, que es el supuesto reparto de recursos públicos bajo la administración del exgobernador del estado de Chihuahua César Duarte, y no demostrarse o judicializarse las acusaciones de esta acción, estos señalamientos han empañado la contienda interna.

Mónica Vargas Ruiz titular de la Secretaría de la Función Pública mencionó que hay una lista numerosa de personas beneficiarias de los recursos de dicha nómina, sin embargo, no actúan y lo tienen como elemento desalentador para los contendientes es decir, si estás con la postura el grupo en el poder, no hay problema que estés en la nómina, pero si estás en contra del Gobierno del Estado y si no te retiras, se te puede judicializar.

Es por ese motivo que la precandidata fuerte del PAN Maru Campos está amparada ante la acción de la justica, para ganar tiempo y triunfar en la contienda interna. Y luego si es acusada, alegar que lo es por represalias políticas, y por ser la persona que la militancia de su partido prefiere.

La misma nómina secreta está siendo utilizada por el Gobierno del Estado, para presionar a otros contendientes. Ya salió de la contienda Cruz Pérez Cuéllar, no precisamente por esas acciones, pero ya no es un factor para esta instancia de gobierno.

El PRD tiene supuestos implicados, pero estaba a la espera de las definiciones políticas, de cómo quedarían las alianzas para actuar, o dejar de hacerlo. A todas luces es la utilización de la justicia con fines partidistas, más en concreto, para que el grupo de Javier Corral quede bien posicionado.

Este es el panorama electoral que se presenta a inicios de año 2021, promete ser un asunto muy controvertido. De momento el proceso se avizora atípico, demandas, amagos, pero como nunca litigado, y los grupos haciendo cualquier cosa para sacar adelante sus proyectos, pero sobre todo, evitar verse envueltos en procesos judiciales después de la elección. No recuerdo otro proceso tan controvertidos y sucio.