(CNN) — Después de una temporada de Grandes Ligas como ninguna otra, los Dodgers de Los Ángeles son campeones de la Serie Mundial, tras derrotar a los Rays de Tampa Bay 3-1 en el sexto juego y ganar la serie cuatro juegos contra dos.

Los Ángeles había esperado 32 años por este momento, que se produjo durante una pandemia, frente a una multitud limitada de fanáticos, en su mayoría de los Dodgers, en el Globe Life Field en Arlington, Texas.

También llega poco más de dos semanas después de que Los Ángeles Lakers ganaran el campeonato de la NBA por primera vez en 10 años.

Dodgers, campeones por primera vez en décadas

Si bien fue la tercera aparición de los Dodgers en la Serie Mundial en los últimos cuatro años, no la habían ganado desde 1988, una década antes de la temporada inaugural de los Rays.

Esta fue la segunda aparición de Tampa en la Serie Mundial, la otra fue en 2008.

Cortesía de un jonrón de Randy Arozarena en la primera entrada, los Rays tenían una ventaja de 1-0 al llegar al final de la sexta, y su abridor, Blake Snell, estaba lanzando una joya.

Participó cinco entradas y un tercio, con nueve ponches, pero, después de 73 lanzamientos, Snell fue retirado por el entrenador Kevin Cash luego de permitirle un hit a Austin Barnes.

Es una decisión que probablemente será discutida por los fanáticos tras el final de la temporada, si no es que durante más tiempo.

A partir de ese momento, los Dodgers capitalizaron el movimiento. Con Nick Anderson lanzando por Tampa, Mookie Betts dio un doble, haciendo avanzar a Barnes a tercera.

Un lanzamiento descontrolado de Anderson le permitió anotar a Barnes y Betts se movió a tercera. Una jugada después, Betts se deslizó a home en safe, anotando la carrera de la ventaja tras un hit del Corey Seager.

Un jonrón solitario de Betts en la parte baja de la octava le dio a los Dodgers la carrera con la que aseguraban el juego