Tras varios años de declive financiero la tradicional tienda departamental JC Penney se declaró en bancarrota luego de no poder soportar una deuda de cerca de 4 mil millones de dólares, la cual se agudizó aún más con la pandemia del coronavirus, informaron directivos de la compañía.

La compañía con sede en Plano, Texas, anunció el cierre de alrededor de 212 tiendas, de las 850 con las que cuenta la cadena estadounidense, ubicadas en distintas ciudades del país.

Aquí en El Paso, el anuncio causó tristeza y nostalgia entre los consumidores quienes durante décadas han adquirido la variedad de artículos y productos en las diversas sucursales distribuidas en la ciudad.

“Muy mala noticia porque desde es una de nuestras tiendas favoritas y que visitamos desde hace muchos años” dijo Jessica Salas, tras recordar las innumerables compras que hacía con su mamá en la tienda de cielo Vista Mall.

Ya en 2017, la comunidad fronteriza había experimentado su pesar por el cierre de 138 tiendas en el país, entre estas la primer sucursal instalada en El Paso, en 1929, ubicada en el cruce de las calles San Antonio E. y Stanton, en el centro de la ciudad, y la ubicada en el centro comercial Fox Plaza.

Ahora, y aunque la compañía hace maniobras para reducir la deuda y fortalecer la posición financiera mediante un acuerdo de reestructuración de apoyo, la historia se repite en un tiempo donde la crisis económica golpea tanto a empresarios como a trabajadores. 

“Ojalá que no vayan a cerrar otra tienda aquí porque es una tienda que ofrece muchas mercancías que no encontramos en otras tiendas sobre todo la calidad, variedad y buenos precios”, dijo Diana Rosatelli.

De acuerdo a los directivos de JC Penney, en esta segunda reestructuración se contempla prescindir de los servicios de alrededor de 90 mil empleados lo que impactará significativamente la economía de cientos de familias en el país.  

“Me da tristeza por todos sus empleados que se van a quedar sin su fuente de trabajo”, dijo Tania Ramírez, una asidua cliente de la cadena departamental, quien al igual que Yamilka Enríquez, avizoró un golpe mayor a la economía.

Por su parte Josh Bautista, dijo: “lo vi venir así como le pasó a Sears, creo que los días de ir a una tienda departamental y probarte la ropa están llegando a un final” para luego rematar: “Presiento que en un futuro todo se va a pasar a tiendas online”

La noticia causó consternación en su esposa Mariel al recordad su niñez, “a mi me dio tristeza porque ahí siempre compro regalos de navidad a muy buen precio y buena calidad. También vestidos de noche muy elegantes que en otras tiendas están a precios muy altos”, concluyó.

Durante todo el día la tienda ubicada en Mercado Plaza, sobre Joe Battle y Zaragoza, lució abarrotada al tiempo que clientes integrados preguntaban a los empleados sobre el posible cierre, “me dijeron que no habían nada pero que esa tienda no la iban a cerrar“, dijo uno de los clientes que esperaba atractivos descuentos por la liquidación.

Como parte de su reorganización, la compañía dio a conocer que las tiendas cerrarán en fases a lo largo del proceso del Capítulo 11 y que los detalles de la primera fase se divulgarán en las próximas semanas.

Penney es el minorista más grande en solicitar una reorganización por bancarrota desde la pandemia y se une a la cadena de tiendas de lujo Neiman Marcus, J. Crew y Stage Stores. 

Se espera que muchos otros minoristas sigan a medida que los cierres de negocios en todo el país hayan evaporado las ventas. De hecho, las ventas minoristas de Estados Unidos  cayeron un récord de 16.4% de marzo a abril.

Al igual que Sears, los problemas de J.C.Penney se produjeron durante años, marcando un lento declive desde sus días de gloria durante la década de 1960 hasta la década de 1980 cuando se convirtió en un destino clave de compras en los centros comerciales para familias.

A través de un comunicado publicado en su página oficial de internet JC Penney Company, Inc. anunció que firmó un acuerdo de apoyo de reestructuración (el “RSA”) con prestamistas que poseen aproximadamente el 70 por ciento de la primera deuda de JCPenney. para reducir el endeudamiento pendiente de la Compañía y fortalecer su posición financiera. 

De acuerdo ale escrito la RSA contempla los términos acordados para un plan de reestructuración financiera preestablecido que se espera que reduzca varios miles de millones de dólares de endeudamiento, proporcione una mayor flexibilidad financiera para ayudar a navegar a través de la pandemia de Coronavirus (COVID-19). y mejor posición de JCPenney a largo plazo. 

Para implementar el Plan, la compañía presentó peticiones voluntarias de reorganización bajo el Capítulo 11 del Código de Quiebras de los Estados Unidos en el Tribunal de Quiebras de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Texas, en Corpus Christi, TX.