• La curva al alza tiene que ver con la etapa de dispersión comunitaria, que empieza a acelerar el conteo de los casos, señaló el doctor José Valenzuela Zorrilla, director médico de la Secretaría de Salud en la Zona Norte

El número de contagios por COVID-19 en el estado de Chihuahua ascendió a 17, con 2 personas dadas de alta, 28 sospechosos y otros 81 que fueron descartados, dio a conocer el director Médico de la Secretaría de Salud en la Zona Norte, José Valenzuela Zorrilla.

De los casos positivos, 10 se registran en Ciudad Juárez, 5 en la ciudad de Chihuahua, 1 en Cuauhtémoc y uno más en Ojinaga. Cinco de estos casos se encuentran hospitalizados, de los cuales dos están en situación de gravedad. El resto se recuperan en sus respectivas viviendas.

Valenzuela explicó que este incremento tiene que ver con el inicio de la etapa de dispersión comunitaria, que empieza a acelerar el conteo de los casos, no solo en el número, sino en los municipios que se integran a la lista.

“Podríamos ver que estamos en dispersión comunitaria y no hay gente que viene de otros lugares, sino que son transmisiones de segunda, tercera o cuarta generación, ahorita es la parte más importante de nuestra participación en la epidemia, porque estas semanas, veremos un número mucho mayor de casos”, adelantó.

Dijo que la curva que registra la gráfica estadística tiene una pendiente de 45 grados, que significa que hay ya una tendencia hacia arriba y que en pocos días, se verán más casos en la entidad.

Explicó además que se aplican pruebas a todos los pacientes que llegan a los hospitales con síntomas de influenza o neumonía para confirmar o descartar casos.

Subrayó que para atender estas situaciones, es Prioridad 1 que médicos y personal de los hospitales que entran en contacto con pacientes contagiados de COVID-19, cuenten con el equipo necesario para su protección y que todo el sector salud se encuentra ocupado en disminuir la tasa de contagio.

Mencionó que en caso de que empiecen a registrarse decesos, existe una estrategia para el manejo de los cuerpos, con un manual que contiene el tipo de precauciones que deben tomar, tanto el personal médico, como el de las funerarias.

El galeno precisó que aunque no existe un solo caso en el mundo en que un cadáver haya contagiado a una persona, se cuenta con un reglamento establecido para el manejo de personas fallecidas con algún tipo de infección contagiosa, por lo que no hay necesidad de un cambio extraordinario o de una incineración obligatoria.