El cierre parcial de las fronteras en una medida extrema pero necesaria para evitar la propagación del coronavirus en las comunidades binacionales como El Paso y Ciudad Juárez ya que un viajero fronterizo puede convivir con cientos de personas durante el trayecto y estancia en el extranjero, afirmó Alejandro Díaz, médico de migración y experto en medicina global.

A manera de ejemplo expuso el caso de un joven estudiante de medicina, de 23 años, quien recientemente fue diagnosticado con el Covid-19 en Ciudad Juárez después de realizar un viaje por diversos países de Europa y que ahora se recupera en El Paso.

“Es un caso interesante en el cual se demuestra como la migración y como las fronteras se vuelven ‘porosas’ al recibir a gente que estuvo en diferentes lugares y que al llegar aquí pueden infectar a muchísimas personas”, explicó el especialista. 

Manifestó que este es un ejemplo característico en el cual las personas dedicadas al estudio profundo de la migración mundial demostramos como una persona infectada de cualquier enfermedad infecto contagiosa, llámese tuberculosis, de transmisión sexual, infecciones respiración o infecto contagiosa puede transportar el virus sin ningún problema. 

Dr. Alejandro Díaz, médico en migración y experto en medicina global
Dr. Alejandro Díaz, médico en migración y experto en medicina global

“Los virus, bacterias, hongos y micro bacterias no tienen palabra de honor, no requieren visa, no requieren pasaporte y pueden cruzar sin ningún problema por estas fronteras porosas”, señaló el también pediatra, alergólogo e inmunólogo.

Indicó que la ruta de viaje que siguió el alumno de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y quien actualmente atiende un internado en Nuevo Casas Grandes, inició el 2 de marzo al viajar de El Paso a Los Angeles, California.

Ese mismo día voló a Londres, Inglaterra y de ahí a Dublin, la capital de la República de Irlanda, donde permaneció hasta el 9 de marzo. Ese día tomó el avión rumbo a Paris, Francia y de ahí a Londres para regresar a Los Angeles.

Agregó que ese día por la noche arribó a El Paso en un vuelo de American Airlines y decidió quedarse aquí con su familia y pasar la noche.

Al día siguiente y platicar con él vía telefónica detectó algunos síntomas de la enfermedad por lo que le recomendó practicarse el examen ante la sospecha de una posible infección.

La presunta sospecha obligó al universitario acudir a la Clínica 66 del Instituto Mexicano del Seguro Social para someterse a la prueba que a la postre resultó positiva al Covid-19, no así sus padres que también se la practicaron dando negativo.      

En ese inter comentó que el aspirante a la medicina convivió con varias personas, “andaba en Europa, durmió en El Paso, se va a Juárez al examen, se devuelve  por la línea express a El Paso, convive con más personas y al recibir la noticia del contagio se queda en cuarentena tal y como le recomendaron.

Estadísticamente externó este joven forma parte de la plataforma de los 204 casos que hay en México, pero ya no está en México, y no forma parte de la plataforma de los 24 mil casos que hay en Estados Unidos y esta en este país.

“No forma parte de los de aquí, y esta aquí y forma parte de los de allá y no esta allá”, dijo parafraseando la realidad que se vive en la frontera.

“Lo interesante y la pregunta es… cuántas personas como este joven están en esa situación”, en toda la frontera cuya longitud es de más de 3 mil kilómetros y en los 39 puertos de entrada a este país” dijo a manera de reflexión.

Externó que esto demuestra lo importante de la práctica del examen médico migratorio en los temas migratorios y como participa este  en las fronteras referente al ir y llevar de las enfermedades.

El también delegado de la Organización Mundial de la Paz en la franja fronteriza entre México y Estados Unidos estimó que solamente por el número de vuelos, la capacidad de las aerolíneas y trayecto del viaje este joven estuvo en contacto con cerca de mil 200 personas, aunque desde que salió hasta que volvió a casa pudieron ser hasta 4 mil.

Al retomar la medida del cierre parcial de la frontera dijo que la decisión del presidente Trump fue acertada porque ello evitará la propagación de la enfermedad.

“Esta es una buena medida aunque drástica considero que es una extraordinaria manera de poder disminuir el impacto brutal de la enfermedad no solo en la salud sino en lo económico… “a grandes males grandes remedios”, tras destacar que todas las personas que sientan que tienen algún padecimiento, que se sientan enfermas no deben salir de casa.

Recordó a las personas que los síntomas característicos del coronavirus son: fiebre, dolor de cabeza, tos y dificultad respiratoria, en ese orden por lo que de sufrirlos deben acudir a un especialista.  

El doctor Díaz dijo que espera que países cercanos a los Estados Unidos tomen acciones similares, particularmente países fronterizos  donde donde sale y entra tanta gente por lo que se pronunció por copiar ese modelo como lo está haciendo la Unión Europea, Canadá, entre otros. 

Para él, esta pandemia no solo requiere del conocimiento médico y científico sino también epidemiológico, migratorio y global porque sólo de esa forma se puede entender en su totalidad de que se trata y cómo se puede ayudar de una manera meas efectiva.