Muchos de los migrantes mexicanos que ahora acampan en los puentes internacionales en espera de cruzar con autoridades de EU para solicitar asilo, son perseguidos o víctimas de la violencia o crimen organizado en sus lugares de origen, lo que los pone en una condición de desplazamiento forzado interno, afirmó Dirvin Luis García, encargado del Programa de Atención a Migrantes, del Consejo Estatal de Población, COESPO.

La responsabilidad de las dependencias de los tres niveles de gobierno que operan en la frontera, es garantizar sus derechos fundamentales, como la salud, alimentación y un techo digno, a pesar de que ellos lo rechacen por temor a perder su lugar en las listas que operan como parte de una organización interna para salvaguardar su turno, explicó el funcionario.

“Al ser solicitantes connacionales de protección internacional también se debe de garantizar y salvaguardar los datos personales, incluyendo rostros, nombres y todos lo que pueda hacer visible o publicitar la identidad de estas personas, porque están en el supuesto o están buscando protección internacional”, detalló.

El funcionario comentó que los migrantes mexicanos, son conscientes del riesgo que corren en su calidad de desplazados, es por ello que han expresado ante los funcionarios su temor al ser grabados o fotografiados para salvaguardar  sus identidades. 

En busca de apoyarlos en esta y otras situaciones básicas ya mencionadas, es que los organismos públicos que participan en el apoyo a los migrantes, organizaron la forma de atención.

El encargado del Programa de Atención a Migrantes explicó que, desde hace unas semanas, Gobierno del Estado, atiende a los mexicanos que acampan en los alrededores del Puente Santa Fe; el Municipio hace lo propio en el Puente Libre o Isla de Córdova; mientras que la atención del Puente Zaragoza es asumida por autoridades de la Federación.

Todo esto como parte de una estrategia que busca multiplicar los esfuerzos en favor de los migrantes mexicanos.