Decenas de manifestantes, incluyendo una sobreviviente de la masacre del sábado de la semana pasada en Walmart de Cielo Vista, marcharon por el Centro de El Paso para honrar a los 22 caídos y 25 heridos.

En la denominada ‘Marcha por un Estados Unidos [América] Unido’, denunciaron el racismo y exigieron leyes de control de armas, al cumplirse una semana del tiroteo masivo realizado por un hombre que, de acuerdo con reportes policiacos, quería matar mexicanos.

“Todos para uno, uno para todos”, fue una de las frases que distinguió la denominada marcha promovida por la Organización de Latinoamericanos Unidos (LULAC) a nivel nacional, y que contó con contingentes de San Antonio y Albuquerque.

Destacó como una de las oradoras del mitin, que concluyó en el Edificio del Condado, Jessica Coca García , una de las víctimas que resultó herida con dos balazos en las piernas.

Jessica, quien todavía convalece en un hospital, llegó al evento en silla de ruedas, acompañada por su esposo, haciendo un llamado a la comunidad para seguir luchando.

Encabezada por el presidente nacional de LULAC, Domingo García, y a la que se unieron el precandidato presidencial Beto O’Rourke, representantes estatales, autoridades locales, así como líderes religiosos y de otras organizaciones, la manifestación pacifica fue un foro en contra de la discriminación.

“Esta tragedia que pasó no nos va a tumbar, nos vamos a levantar y vamos a luchar por los derechos de todos los latinos en este país. Ese terrorismo no va a ganar”, expresó García.

Con cruces blancas y pancartas en mano en las que denunciaban el odio promovido desde la Casa Blanca, los manifestantes, que salieron del emblemático parque Armijo y caminaron hasta el edificio del Condado, lanzaron consignas en la pedían una reforma a la Ley de Portación de Armas y un alto al racismo.

“Somos una comunidad amorosa, amable y generosa, pero no podemos ignorar que hay fuerzas que quieren usar la discriminación, el odio y el racismo solo para que tengan más poder”, afirmó la representante estatal demócrata Mary González, quien denunció no solo el terrorismo interno sino el racismo.

Instó a los presentes no ignorar lo que sucedió porque cuando se hace esas vidas que perdimos también se borran. “Somos una comunidad fuerte y vigorosas y por ello estamos unidos y de pie. Nunca olvidaremos este ataque”.

El precandidato presidencial demócrata Beto O’Rourke quien se unió a la caminata tras condenar el tiroteo masivo dijo a la multitud que el presidente Donald Trump fue en parte responsable del odio que lo inspiró.

En su declaración jurada ante la policía el sospechoso afirmó que apuntó y disparó a personas hispanas en particular a ‘mexicanos’.

Para O’Rourke el presidente a inspirado divisiones raciales con su discurso político para disuadir el cruce de inmigrantes, en su mayoría latinoamericanos, a territorio norteamericano.

“No solo esta ciudad soportó la peor parte de este odio y este racismo perpetrado no solo por nacionalistas y terroristas blancos y miembros de la Klans y neonazis, sino por el propio presidente Trump”, dijo O’Rourke durante la marcha a la que asistieron más de un centenar de personas.

Jessica Coca García , una de las víctimas que resultó herida, con dos balazos en las piernas se levantó de su silla de ruedas para dar un mensaje de esperanza a la comunidad fronteriza en el podio.

“Estoy aquí y de pie para decirle al atacante que pudo habernos paralizado por un momento, pero así como yo con mis heridas, nos levantaremos y vamos a luchar “, dijo Coca García. quien al preguntarle su opinión sobre el tirador se limitó a decir “Que Dios lo bendiga”.

La sobreviviente, quien dijo sentirse orgullosa de haber nacido y crecido en esta ciudad, expresó que la respuesta de la comunidad debe ser un gran ejemplo para todo el país: “Gracias y esto nos tiene que unir más porque El Paso es amor, El Paso es comunidad, El Paso es respeto y quiero que siga así”.

Agregó que este hombre –Patrick Crusius, quien se encuentra recluido en la cárcel del Condado, a media cuadra del lugar de la manifestación–no era de aquí.

“Alguien de El Paso o de Juárez nunca hubiera hecho esto”, dijo tras agradecer la solidaridad de las familias.

Uno de los momentos tristes de la ceremonia fue cuando se pasó lista de las personas que fallecieron en la masacre. Durante la lectura de las 22 víctimas los asistentes gritaron: “El Paso nunca olvidará”

“Es una tragedia pero no nos vamos a vencer, vamos a seguir luchando para reformar las leyes referentes al control de armas en la nación porque es mas fácil obtener el permiso de portación que una licencia de manejo.Es una vergüenza”, indicó

“Ya basta que el Congreso y Senado estén jugando con el pueblo. Este no es un juegos ya perdimos 22 vidas y otras están en estado critico”, manifestó tras reiterar que el odio y el racismo no tiene campo en El Paso ni en la nación.

El comisionado David Stout, representante del Precinto 2, quien junto con el Juez del Condado Ricardo Samaniego se unió a la multitud se pronunció por una rápida legislación en la portación de armas y mayores requisitos a quienes las requieran.

“Queremos que las leyes cambien y que los líderes estatales trabajen en proyectos de ley que vengan a controlar el uso de armas y más restricciones contra quienes vayan a comprar una”.

“Hemos visto suficiente derramamiento de sangre, personas en hospitales y jóvenes muriendo. Es hora de reformar las armas en Texas “, dijo por su parte Domingo García,

“Debe haber verificaciones de antecedentes sobre cualquier persona que quiera comprar rifles de asalto como AK-47 y AR-15. Necesitamos que esas personas obtengan una licencia especial, tomen un curso de seguridad y un certificado médico que avale que son mentalmente estables”.

Durante la ceremonia, a la que también asistieron lidere de LULAC de diversos estados del país,  los oradores pidieron a los asistentes no caer en actos de provocación, odio ni resentimiento sino que canalicen esas energías al activismo social para fortalecer una sociedad amigable como la que se tiene e identifica ante el mundo.