Como nueva servidora pública ahora podré devolver un poco de lo mucho que me ha dado esta ciudad donde he crecido y me he formado”, expresó visiblemente contenta Samantha Esparza, de 22 años de edad, quien se convirtió en la mujer bombera número 20 al término de la graduación de la Clase 96 organizada por el Departamento de Bomberos de El Paso -EPFD-.

“Me siento poderosa, feliz y orgullosa de lograr este objetivo, un trabajo en el que no muchas mujeres hacen lo que voy hacer yo”, dijo luego de que sus padres le fijaron la insignia oficial que la acredita como nueva integrante.

Para ella  al igual que el resto de sus 35 compañeros graduados, el convertirse en bombero no fue tarea fácil puesto que tuvieron que superar las pruebas tanto físicas como teóricas requeridas para aprobar la academia con duración e seis meses.

Reunidos en el salón de eventos del Departamento de Bomberos, ubicado en el este de la ciudad los nuevos integrantes recibieron de manos de sus superiores el diploma que los acredita como profesionales del combate al fuego.

“Eres mi héroe papá”, le dijo el pequeño Gael a su padre luego de pasar con sus tres hermanos y su madre al centro del salón para recibir la insignia y ponérsela en su pecho. 

“Este es el comienzo de mi carrera como bombero y mi deseo es servir a mi comunidad”, expresó el orgulloso padre de 4 hijos José Favela, quien aseguró  que le ’echará’ muchas ganas para en un futuro escalar a un rango dentro de la institución.     

“Fueron 24 semanas muy difíciles la verdad desde el comienzo hasta el día de hoy. Fue algo que trabajamos muy duro mis compañeros y yo pero hasta este momento es algo muy gratificante”. 

Comentó que aunque nunca imaginó en convertirse en bombero siempre se ha dedicado a servir y ayudar a su comunidad, sin embargo ahora, dijo, “el estar aquí y ver que mi hijo me ve con orgullo, siento muy bonito y creo que desde este lugar, que es el mío, podré cumplir mi misión”.

De acuerdo a Enrique Aguilar, portavoz de EPFD en esta academia se registró un listado de cerca de 2 mil aspirantes de los cuales solo quedaron 45 y al final graduaron 36 elementos.

“Estanos contentos de celebrar esta nueva graduación en la que 36 elementos se suman a las filas del departamento”, indicó 

Agregó que actualmente se tiene un estado de fuerza de poco más de mil bomberos en la corporación y es precisamente las ceremonias de graduación que le permite mantenerse arriba de ese número.

Los nuevos elementos, dijo, se incorporaran de inmediato a una de las 37 estaciones de servicio que existen en la ciudad y poner en práctica sus habilidades para beneficio de la comunidad.

Sobre la participación de la mujer en este tipo de ejercicios, Aguilar dijo que uno de los objetivos de la superioridad es mantener una convocatoria abierta  ala comunidad y el que se sumen mujeres los pone contentos.

“Esto ya no es como en el pasado, no es un trabajo solo para hombres, todas las mujeres son bienvenidas y hay las mismas oportunidades para ambos sexos”, dijo al referirse a la recién graduada.

Señaló que la cooperación cuenta con una veintena de mujeres y al menos hay una en cada una de las estaciones. “Estamos abriendo el panorama y esperemos que siga así para que tengamos eventualmente un nivel igual entre hombres y mujeres en el departamento”.

Para poder acreditar la academia EPFD imparte dos áreas a los reclutas: certificación como técnicos en emergencias y combate al fuego, en ambas se incluyen técnicas, protocolos de seguridad y manejo de equipo.

Y aunque todas estas habilidades fueron adquiridas durante su formación como bomberos Samantha esta consciente que además de las satisfacciones que tendrán en el desarrollo de su trabajo al brindar seguridad a la comunidad también su vida estará en constante peligro.

“Quiero decirle a las mujeres grandes y chiquitas que si se puede hacer todo. No tengan miedo, todo lo que pueden hacer los hombres también las mujeres podemos hacerlo, igualmente y tal vez mejor”, dijo esta bombera quien sueña algún día poder dirigir el departamento.