Lo que fue una icónica estructura deportiva en el noreste de la ciudad quedó convertida en escombros, luego de que trabajadores de la compañía JMR Demolitions derribara el edificio de dos pisos, el cual durante años fue la casa del equipo de béisbol de ligas menores El Paso Diablos.

“Siento tristeza y nostalgia al recordar esos buenos momentos que pasé con mi familia y amigos en este estadio” dijo Laura Torres, mientras veía a la distancia como la máquinas pesada compuesta por un par de buldózer derribaban los muros.

Y es que los trabajos de demolición, cuyo costo fue de alrededor de 900 mil dólares, concluirán en las próximas semanas para dar paso a la segunda fase de construcción y convertirlo en el nuevo Distrito de Entretenimiento Cohen, el cual contará con un parque acuático, tiendas, restaurantes y hoteles.

El representante del Distrito 5, Tom Morgan e impulsor del proyecto, dio a conocer que este espacio será un lugar de esparcimiento familiar en el que las familias podrán disfrutar de todos los atractivos.

De acuerdo a las autoridades y a través de su sitio web, explica “El ambicioso desarrollo transformará Las casi 50 acres -202 mil 350 m2- de terreno en un vibrante destino recreativo y entretenimiento que atraerá a aficionados a los deportes, familias, viajeros de negocios así como a entusiastas de la diversión al aire libre”.

Para los residentes del sector el desarrollo comunitario no solo les traerá beneficios a ellos sino a familias de toda la ciudad y fuera de esta.

 “Para nosotros fue una excelente idea el haber tumbado el estadio cohen para construir este nuevo centro de entretenimiento”, manifestó Maria Torres, residente de la calle Sanders.

Los vecinos comentaron que fue un proyecto consensuado, en el que se tuvo la oportunidad de aportar ideas sobre su construcción. “Fue bien manejado por el representante Morgan y la ciudad”, expresó otro de los vecinos.

El mes pasado decenas de residentes paseños tuvieron la oportunidad de tomarse la tradicional selfie en los alrededores de estadio, durante un evento organizado por el gobierno municipal, para tener el recuerdo de lo que fue algún día el campo de beisbol donde jugaba su equipo favorito. 

Durante los trabajos de demolición residentes del noreste observaron como iban cayendo las paredes al golpeteo del brazo de acero del bulldozer que hacía la fuerza de empuje y arrasar con todo lo que estaba a su paso, incluyendo estructuras metálicas.

“Por fin tendremos un gran parque acuático y un centro comercial. Ya no tendremos que ir a otros lugares”, indicó George Steve, mientras sostenía la mano de su hijo y miraba y escuchaba el ensordecedor ruido provocado por las estructuras que caían al suelo.  

La demolición del estadio, a realizarse en 120 días, será terminado antes del tiempo programado ya que solo falta retirar las grades torres que flanqueaban al edificio y retirar las toneladas de escombro.

El desarrollo de usos múltiples integrado en el Plan Maestro de la Ciudad promoverá el deporte, la cultura, el comercio y el entretenimiento familiar en una gran plaza urbana que dará una nueva imagen al sector a finales del 2020.